Los tipos de hosting de pago que existen

Clasificación del alojamiento web por el que se cobraLos servicios de hosting o de alojamiento web por los que se abona cierta cantidad de dinero mensualmente se clasifican en cinco grandes tipos:

Hosting compartido

Conocido también como shared hosting, se caracteriza por tener en común el mismo servidor físico. De este modo, cada usuario aloja su contenido, compartiendo recursos del servidor, como la dirección IP, el ancho de banda, la transferencia mensual de datos, la CPU, el procesador y la memoria RAM.

Aunque su configuración y mantenimiento son más sencillos, y tiene un menor coste económico, la eficiencia se puede ver comprometida o, en el peor de los casos, si ocurre cualquier incidencia en cualquiera de las webs, puede afectar a las demás.

Servidor virtual privado (VPS)

El servidor virtual privado o VPS, siglas del inglés Virtual Private Server, dispone de los recursos dentro de su propio servidor o máquina virtual, que resulta de una partición virtual de un servidor físico. Denominado asimismo hosting virtual, se puede decir que se halla a caballo entre el hosting compartido y el servidor dedicado, ya que cada partición es independiente y funciona con su propio sistema operativo, sin tener que compartir recursos con los demás servidores virtuales. Así, el rendimiento de cada web no se ve afectado por cualquier problema que puedan tener las demás.

Su configuración y uso suelen ser más complicados, y es más caro que el hosting compartido. A esto hay que añadir que sólo se puede contar con una parte de los recursos del servidor, pero no en su totalidad. Por contra, resulta más flexible y más barato que el hosting dedicado.

Servidor dedicado

Es el que tiene asignado un servidor físico entero para uso exclusivo de cada usuario. Por lo tanto, no comparte ningún recurso con otros clientes, disponiendo de un mayor nivel de seguridad y sin que el rendimiento pueda resentirse por el volumen de tráfico.

Debido a las características mencionadas, suele ser mucho más caro y más complejo de configurar y mantener, pero está provisto de mayores recursos, lo que permite un alto grado de flexibilidad en las acciones que se pueden llevar a cabo.

Alojamiento en la nube

Se trata de un conjunto o red de servidores físicos que se hallan interconectados dando lugar a un sistema organizado, coordinado y distribuido.

El cloud hosting, como también se le llama, es muy flexible desde el punto de vista económico, ya que sólo te cobrarán por los recursos utilizados en función de las necesidades de cada proyecto. En los otros tipos de hosting, en cambio, tienes que pagar por paquetes preestablecidos, los uses o no en su totalidad.

La nube suele ofrecer una mayor disponibilidad del servidor y optimización de los recursos, aunque el coste inicial es más elevado y se necesitan conocimientos avanzados para su gestión.

Hosting revendedor

El hosting revendedor o reseller hosting es aquel que permite la reventa o subarrendamiento del servicio de alojamiento web, de modo que a raíz de la contratación de un determinado paquete de servicios con un proveedor, se pueden establecer diferentes planes de hosting, ya sean gratuitos, freemium o de pago para clientes propios, e incluir subdominios o dominios aparte.

No se requieren demasiados conocimientos técnicos para su administración, dado que el soporte técnico y mantenimiento los lleva el proveedor. Sin embargo, este hecho puede implicar que la resolución de cualquier problema o incidencia no sean tan inmediata, al no depender de uno mismo.

Te puede interesar:

Artículos sobre dominios web del blog en línea